Secar las lagrimas donde Dios llora

El regalo más grande que puedes ofrecer a Mamá es una Santa Misa

En mayo, celebra el amor, la fe y la entrega de las madres… con el don eterno de la Eucaristía.

Encomienda a tu mamá al amor de Dios con una Misa Especial

El regalo más grande que puedes ofrecer a Mamá es una Santa Misa

En mayo, celebra el amor, la fe y la entrega de las madres… con el don eterno de la Eucaristía.

OFRECE UNA MISA a través de Ayuda a la Iglesia que Sufre, haremos llegar tus estipendios*, íntegramente, a sacerdotes en Colombia y en otros lugares del mundo que sufren por dificultad y pobreza, uno de ellos celebrará la Eucaristía por tus necesidades e intenciones. Gracias a tu ayuda, ellos pueden subsistir y así ejercer su labor misionera y sacerdotal para ayudar a toda su comunidad.

Los estipendios de misa son considerados emolumentos eclesiásticos, por tanto, no serán certificados como donativos para fines tributarios de acuerdo a la legislación tributaria colombiana vigente.

*Un estipendio de misa es un donativo que tú confías a un sacerdote para que lo destine a la celebración de una Eucaristía, por tus intenciones particulares.

Un Regalo que toca el cielo

¿Qué mejor forma de honrar a mamá que a través del misterio más grande de nuestra fe?
Ofrecer la Santa Misa por su vida, su salud, su alma o su memoria, es un regalo que traspasa lo material y se convierte en gracia.

“Este es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.”
— Lucas 22,19

Cada Misa es participación viva en el Sacrificio de Cristo. Es intercesión, alabanza, agradecimiento y consuelo para quienes amamos.

Por Mamás Vivas o Difuntas

Ya sea que tu mamá esté aún contigo o haya partido al encuentro con el Señor, puedes ofrecer Misas:

  • Por su salud, paz interior y protección.
  • En agradecimiento por su vida y ejemplo.
  • Por el eterno descanso de su alma.

“Ofrecer la Misa por los difuntos es una obra de misericordia espiritual.”
— Catecismo de la Iglesia Católica, 1032

El valor eterno de la Eucaristía

“El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son un único sacrificio.”
— Catecismo, 1367

En cada Misa, Cristo se ofrece al Padre, y con Él presentamos nuestras intenciones. Es el regalo más poderoso que podemos dar a quienes amamos.

Ayuda que trasciende fronteras

Con tu ofrenda por estas intenciones estás apoyando a más de 40.000 sacerdotes que celebran la Misa en comunidades necesitadas y perseguidas, llevando la luz de Cristo a:

  • Enfermos y personas solas.
  • Cristianos perseguidos.
  • Niños huérfanos y familias desplazadas por la guerra.

Tu estipendio no solo sostiene el ministerio sacerdotal, sino que lleva consuelo y esperanza donde más se necesita.

Regala una Misa. Regala el Cielo.

Haz tu ofrenda ahora y recibe una tarjeta espiritual personalizada, para regalar a mamá o conservar como signo de tu oración.

“La Misa es el corazón de la Iglesia. Donde está la Eucaristía, allí está la Iglesia.”
— San Juan Pablo II

Haz que este mayo sea un mes de gracia. Ofrécele a Mamá el regalo de la Eucaristía.